"Los caminos de la comunicación son inescrutables". Con esta frase de resonancias bíblicas quedan claras las intenciones de este weblog: intentar descifrar cómo afectarán y afectan las nuevas tecnologías al periodismo.

11 marzo 2005

Accede como quieras

El acceso a la red de redes se puede realizar de muy distintas maneras. Tradicionalmente, se ha usado el cable telefónico de cobre, presente en la mayoría de los hogares de cualquier núcleo urbano. Normalmente, el usuario conectaba el módem de su ordenador hasta los nodos de las redes de datos y voz. Pero a medida que las necesidades del usuario aumentaban, y la cantidad de información que demandaba ocupaba más peso, se hacía necesaria la implantación de nuevos servicios con una mayor capacidad de transmisión de datos, y mucha más velocidad. Dentro de la conexión por el cable telefónico aparecieron servicios como el ADSL, que permite una conexión a internet a una alta velocidad en la bajada de archivos. Otro cable alternativo al telefónico es el cable de fibra óptica, que ofrece una mayor capacidad y velocidad de transmisión de datos, pero cuenta con la desventaja de la instalación; hay que hacer llegar el cable hasta el domicilio del usuario.
Esta desventaja se puede solventar acudiendo a las redes inalámbricas. Con algunos conocimientos de informática, cuqlquiera puede convertir una lata de conservas en la antena que le permita conectarse a una red inalámbrica. Bromas aparte, algunos ayuntamientos (como el de la localidad sevillana de Dos Hermanas) han proyectado construir redes inalámbricas de propiedad municipal para la interconexión de las dependencias municipales y ofrecer además acceso a internet a aquellas zonas donde existe el riesgo de caer en la "infomarginalidad".
Por otra parte existe la opción de las redes inalámbricas que ofrecen las compañías de telefonía móvil. La unión del ordenador con el teléfono móvil se basa en la misma idea de utilizar la red telefónica para conectarse a internet, pero en lugar de utilizar la red fija se usa la red móvil. Además de la conexión a internet sin cables a través del móvil, existe la posibilidad de acceder a internet vía radio o incluso mediante un satélite. En aquellas zonas rurales donde no llega el cable o la telefonía, el satélite se presenta como el medio ideal, aunque no todo son ventajas, ya que si bien ofrece banda ancha, el precio no es tan asequible como los accesos tradicionales (el acceso bidireccional para subir y bajar datos puede costar hasta 245€ mensuales).
Pero sin duda alguna, lo más novedoso es la tecnología PLC, que permite acceder a internet mediante el cable éléctrico convencional. De esta forma, cualquier enchufe de la casa se convierte en un punto de acceso a internet, a velocidades de hasta 12 mb, mucho más que el sistema más extendido, el ADSL, cuya máxima velocidad 1mb. El uso de la red eléctrica como transmisora de datos no es novedosa, pues las compañías eléctricas ya lo hacían, pero transmitiendo datos a baja velocidad. La novedad radica en su utilización como modo de acceso a internet. En España, una empresa valenciana ha creado un chip que permite esa posibilidad, y que ha utilizado Endesa para sus pruebas piloto de PLC. Aunque la tecnología PLC ofrece acceso a internet rápido y barato, todavía no está muy extendida. Además, los radioaficionados que utilizan la onda corta para conexiones internacionales aseguran que esta tecnología provoca interferencias, al no estar el cableado lo suficientemente aislado. Y aunque las eléctricas aseguren que vale cualquier enchufe de la casa, no es del todo cierto, puesto que la velocidad de transmisión también dependerá del grosor del cable.